Gonzalo Darraidou: “La revolución del lavado de manos”


 

En el Día Mundial del Lavado de Manos, nuestro CEO junto a Benjamín Donoso, Presidente de TECHO Internacional,  reflexionan sobre  cómo la higiene y el acceso al agua pueden cambiar la vida de miles de familias en América Latina, a través de la alianza Softys Contigo, que ya ha impactado a 37 mil personas en 128 comunidades de ocho países.

 

“Ahora puedo criar a mis niñas con más cuidado y esperanza”, cuenta Kellyn Piña, vecina de Lampa, Chile. Su testimonio refleja el impacto de Softys Contigo, una alianza que ha transformado la vida de miles de familias en América Latina y que inspira la reciente columna publicada en la sección de opinión de Radio Bío Bío ChileLa Revolución del Lavado de Manos, escrita por Gonzalo Darraidou, CEO de Softys, y Benjamín Donoso SJ, Presidente de TECHO Internacional, en marco del Día Mundial del Lavado de Manos

 

 

Con la convicción de cambiar la vida de miles de personas,  el programa creado en 2022 junto a TECHO, busca llevar acceso de agua y saneamiento a comunidades vulnerables en los ocho países donde opera la compañía. Desde su inicio, el programa ha beneficiado a más de 37 mil personas, con la construcción de baños unifamiliares, comunitarios y proyectos de agua potable, con la meta de alcanzar 60 mil beneficiarios para 2026.

 

El impacto es tangible: una evaluación realizada por TECHO muestra que el 92% de las familias beneficiadas reporta una mejor calidad de vida y el 76% percibe mejoras en su salud. “Pasamos de que mis niños fueran al baño en una bolsa a tener un baño de verdad”, relata Claudia Ochoa, de Altamira, México. Un reflejo de cómo el acceso al saneamiento devuelve dignidad, bienestar y oportunidades

 

En la columna, Darraidou y Donoso recuerdan la revolución que inició el doctor Ignaz Semmelweis en 1847, cuando descubrió que el simple acto de lavarse las manos podía salvar vidas. Su hallazgo marcó un antes y un después en la medicina y hoy inspira la labor de Softys Contigo ya pusiste esto al principio, demostrando que los gestos más simples siguen teniendo el poder de transformar el mundo.